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Cómo arreglar las calvas del césped

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Cómo arreglar las calvas del césped

Incluso el césped mejor cuidado puede presentar zonas despobladas y sin vegetación. Son las llamadas calvas del césped. En el artículo de hoy vamos a ver cómo solucionar este problema utilizando semillas de resiembra, herramientas de jardinería, sustrato universal y una manguera para regar.

Porqué aparecen calvas en el césped

Las calvas del césped pueden aparecer por distintos motivos:

  • Puede que al sembrar hayamos repartido mal las semillas, dejando algún espacio sin sembrar.
  • Revisa que el riego esté bien instalado y no queden zonas sin regar.
  • ¿Se trata de una zona de mucho paso? El césped puede haberse compactado y desgastado por el pisoteo contante.
  • Por la aparición de hierbas adventícias (malas hierbas), que han crecido y colonizado el espacio del césped.
  • Porque se ha formado un hormiguero.
  • Porque el terreno está desnivelado y se acumula agua en la zona (que puede provocar la aparición de hongos).
  • O incluso porque nuestra mascota haya hecho agujeros u orinado sobre el césped.

Cómo es el césped que aparece en el video

Os pongo en antedecentes de las particularidades del terreno en el que grabé el video: una casa en la zona del Maresme, con una tierra arenosa donde la variedad de césped que se suele sembrar es la Bermuda (Cynodon dactylon), también llamada grama.

Había algunas calvas alrededor de las piedras que sirven para cruzar el jardín (posible pisoteo) y otras en espacios con un ligero desnivel. En general, el césped estaba algo amarillento, algo que podría ser por un riego insuficiente o falta de nutrientes. Como véis, los motivos por los que pueden aparecer las calvas pueden ser diversos en un mismo espacio.

Cómo solucionar las calvas del césped paso a paso

1 – Para reparar cualquier espacio despoblado o en el que no crece nada, vamos a empezar eliminando las posibles malas hierbas que podamos encontrar. Para realizar esta tarea, sería conveniente que el suelo no esté seco, aunque tampoco acabado de regar. Lo ideal sería regarlo el día anterior o aprovechar que esté en tempero después de un día de lluvia.

2 – Una vez hayamos eliminado toda la vegetación, utilizaremos una azada de mano para dejar la tierra lo más suelta posible. Es importante descompactarla y dejarla bien mullida para las semillas que vamos a sembrar.

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3 – Algunas de las zonas que presentaban calvas estaban más hundidas que las demás. De hecho, muchas estaban al lado de las piedras que sirven para atravesar el jardín, por lo que estaban hundidas por un más que probable pisoteo. Por este motivo, a continuación añadí sustrato universal para que quedara al mismo nivel que el resto del césped.

4 – A continuación, viene la siembra. Utilicé semillas de resiembra de la variedad Ray-Grass, por una serie de ventajas:

  • De todas las variedades de cespitosas que se utilizan como césped, es la que germina más rápido. Al cabo de unos 6 o 7 días ya aparecen los primeros brotes y al cabo de unos 10, la calva ya no se ve tanto.
  • El Ray-Grass germina muy bien en cualquier tipo de suelo, lo que no quiere decir que no le vaya ir a bien un abonado previo. Tiene una gran resistencia al pisoteo, y es una variedad de césped suave al que le gusta estar a pleno sol. Si vuestro césped está despoblado en una zona que queda a la sombra, como por ejemplo debajo de un árbol, utilizad semillas de césped para zonas sombrías en lugar de este.

Un pequeño truco sobre la cantidad de semillas a utilizar

La cantidad recomendada de semillas a utilizar es de 35 gramos por metro cuadrado. Y os cuento un pequeño truco que os ayudará a saber qué cantidad necesitáis: coged un puñado de semillas y pesadlas en la báscula de la cocina. Así sabréis más o menos la cantidad que podéis coger en la mano. Otra opción es pesar 35 gramos y comprobar cuántos puñados de los vuestros son. Cada mano es distinta: en mi caso eran dos puñados grandes y uno pequeñito.

5 – Vamos a esparcir las semillas sobre el sustrato en dos pases cruzados. De este modo nos aseguramos de que toda la superfície despoblada va a quedar cubierta de semillas.

6 – A continuación repartiremos sustrato para cubrirlas y las presionaremos ligeramente con la palma de la mano, un rastrillo o una pala para que queden totalmente en contacto con la tierra.
La capa de sustrato debe ser muy ligera, de apenas medio centímetro. Ya habéis visto que las semillas son muy pequeñas y cubrirlas con más tierra puede dificultar la germinación.

7 – Solo nos queda hacer una cosa: regar. Para ello utilicé una manguera con una boquilla que me permitía seleccionar un tipo de lluvia muy fina, que vaya calando poco a poco pero no entierre más la semilla.

No tengáis prisa al regar, el suelo debe quedar muy húmedo para que la germinación se active. El riego debe ser diario y a poder ser, suave hasta que no veamos que aparecen los primeros brotes. Entonces, ya podríamos utilizar otra posición de la pistola de riego, como por ejemplo la de ducha o la de abanico.

8 – Cuando el césped empiece a establecerse, dejaremos que crezca hasta los 10 cms de altura aproximadamente. En ese momento, ya podremos pasar el cortacésped y tratarlo como al resto del césped del jardín.

Cuándo es el mejor momento para resembrar el césped

La mejor época para hacer una resiembra del césped o para reparar las calvas, son la primavera y el otoño. Realmente las semillas podrían germinar en verano, pero necesitan estar húmedas en sus primeros estadios, y eso es más difícil cuando hace tanto calor. Estas semillas van a necesitar riegos diarios hasta que empiecen a germinar, por lo que (independientemente de la programación que tengamos en el riego automático), utilizaremos una manguera para regar la zona recién sembrada.

Cómo realizar una resiembra de césped

Si utilizáis estas mismas semillas para resembrar una zona más amplia sería conveniente seguir estos pasos:

1 – Cortar el césped existente muy bajo y pasar el escarificador a continuación. De este modo, eliminaríamos el fieltro o tatch, aireando la tierra y eliminando esa capa de césped muerto que en ocasiones provoca que el agua de riego no se filtre bien en la tierra.

2 – Después del escarificado, retiraríamos todo el fieltro con un rastrillo o con la función de aspirador del cortacésped, abonaríamos y repartiríamos las semillas.

3 – Acabaríamos igual que aquí con las calvas, repartiendo algo de sustrato o recebo sobre las semillas y regando a continuación.

Un último consejo sobre el césped

Un último consejo: sería recomendable resembrar el césped siempre que veamos alguna zona que esté algo pobre o poco tupida. Un césped poblado tiene un sistema radicular más potente que dificulta la aparición de malas hierbas (además de ser mucho más bonito).

Acabo agradeciendo a Mi Hogar Mejor los materiales necesarios para realizar este artículo:

Y también a los padres de mi amigo Alejandro. ¡Que disfrutéis de vuestro césped recién resembrado!

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