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¿Porqué sube el precio de las verduras?

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precio-verduras-subeNo es muy habitual que las hortalizas ocupen la primera página de los periódicos, pero estos días están acaparando tantas portadas como exclamaciones airadas del que alucina en la frutería cuando vé que los calabacines andan a 5 euros el kg.

¿El motivo? Bien siemple: las bajas temperaturas han afectado la producción de determinadas verduras que han visto como su precio se disparaba. La ley de la oferta y la demanda, ¿no?

¿Qué verduras han subido de precio?

Pues parece que son los calabacines, las berenjenas y las judías. ¿Os parece normal?
Ojo, que es una pregunta con trampa. A mi si, me parece lo más normal del mundo, porque no son hortalizas de temporada. Y me explicaré, porque creo que aparte de compartir experiencias sobre cómo cultivar hortalizas en macetas, hay que comentar esta noticia desde el sentido común.

Veamos:  lo primero que aprendí cuando empecé el macetohuerto es que no puedes sembrar lo que quieres cuando tú quieres. Hay que seguir un calendario que nos indica qué es mejor para cada época del año. Si los tomates necesitan calor, hay que cultivarlos en verano, porque en invierno (evidentemente), no producirán igual.

Por eso, como hortelana, no me sorprende que los calabacines, las berenjenas o las judías, estén carísimos en el mercado. No son hortalizas propias del invierno, sino del verano. Y si las encontramos en los comercios es porque hay quien las cultiva bajo invernadero para poder ofrecerlas a sus clientes durante todo el año.

¿Porqué consumir productos de temporada?

Vaya por delante mi respeto hacia la libertad de cada uno de comer lo que quiera y cuando quiera. Pero eso no quita que como consumidores sepamos qué se está cultivando en los huertos de manera natural o no forzada mediante un invernadero.

De los huertos en estos momentos, no salen tomates, ni pimientos, ni berenjenas, ni pepinos, sino habas, guisantes, coles y coliflores, alcachofas, lechugas, acelgas y espinacas entre otros.

Con las frutas pasa lo mismo: ahora es época de cítricos, pero no de melocotones, melones y sandías que aún y así, encontramos en cualquier tienda. Cuando éramos pequeños, solo los comíamos en verano, ¿lo recordáis?

¿Porqué ahora encontramos de todo durante todo el año? ¡Por la globalización! ¿Que el cliente pide tomates cuando hace frío? Pues veamos cómo podemos hacer para ofrecérselos aunque sean insípidos y parezcan pelotas de tenis. Eso si: que sean perfectos de aspecto, del sabor ya nos preocuparemos cuando llegue el momento.

No sé vosotros, pero yo he renunciado a comer tomates o calabacines cuando se acaban en mi huerto. Bueno, os miento si digo eso. Digamos que los únicos tomates que compro fuera de temporada son los tomates de colgar, porque no puedo pasar sin mi pan con tomate y un buen chorretón de aceite. Igual que no busco fresas en noviembre ni determinadas setas en julio.

Ayer mismo, oía a dos de mis vecinas hablando de ello. Una se quejaba de que “al final había hecho tortilla de alcachofa porque los calabacines iban a precio de oro”. ¡Pero si eso es precisamente lo que hay que hacer en febrero! Preparar la tortilla “con lo que toca”.

En fin…

 

El precio de las verduras en Twitter

Sin duda, mi red social favorita es Twitter, y allí es donde @fitoralia compartió lo que él tituló “Calabacines en la nieve. El hilo”. (Gracias, Àngel!)

Os dejo pues, con el comentario de @hec_toret, un agricultor de Villarreal que (creo), lo deja todo más que claro y además, abre la caja de Pandora. Seguimos más abajo.

Hasta aquí mi comentario, queja o reflexión. Bueno, no del todo. Me gustaría añadir que la mayoría de artículos que he leído se hacían eco de la subida del precio de estas verduras y de cómo afecta a la cesta de la compra. Pero ninguno menciona la realidad: que estas verduras están fuera de temporada y que (a riesgo de que se me acuse de talibán por lo que voy a decir), no deberían encontrarse en las tiendas por ese preciso motivo.
Ala, ya lo he dicho.

10 Comments

  • Niki dice:

    Una vez nos hemos acostumbrado al “derecho” a comer lo que queramos, cuando queramos y a un precio “popular”, nos duele que nos quiten ese “derecho”. Y nos dan igual las consecuencias ambientales, sociales o económicas. Hay que estar bastante concienciado para querer ver y asumir las cosas, aunque por suerte yo cada vez encuentro más gente así. Gracias por tener el valor de decir lo que no nos gusta oir :)

    • Gracias a ti por tu comentario, Niki.
      Lo de los precios “populares” también daría de que hablar, y de las frutas que se quedan sin cosechar por el precio ridículo que le pagan al agricultor las grandes cadenas de alimentación.
      Un saludo.

  • Angelita dice:

    Buen artículo nena.
    A la gente le fastidia pagar 4€ / kg de calabacín ( totalmente de acuerdo en que no se dan cuenta de que está fuera de temporada, y no debería ni de estar en las tiendas) , porque fíjate tú que caro, pero les da igual pagar 5€ un café en una conocida cafetería ( no digo el nombre para no hacer publicidad, pero todos sabemos de cual hablo ).

    En fin, seguiremos luchando nuestra batalla de intentar concienciar a la gente de comer de temporada y de cercanía.

    Besicos

  • Estamos mal acostumbrados. Hay verduras que han desaparecido, porque no pueden competir en sabor, (ni precio), con las judías verdes. Eso es así, mientras haya como sea , ( importación del sur, invernaderos, importación del otro hemisferio,…) pueda suministrar fuera de temporada, lo haran y nosotros lo compraremos.

    Precisamente he tomado yo fresón hace unos días, EN FEBRERO.

  • ¡Magnífico artículo! Muchas gracias por esta maravillosa reflexión, puedes quedarte bien tranquila…

    Estoy de acuerdo con el comentario anterior de Félix Maoocho: hay especies que se han dejado de cultivar porque ahora comemos sota-caballo-rey, y encima siempre tenemos de todo. Seguro que si se cultivaran las miles de especies que ya no plantamos por no ser rentables en invierno tendríamos más variedad.

    Aunque ojo, no digo que ahora tengamos poca, sino que lo que creo que pasa es que al consumidor le parecen variedades “aburridas”. Como población, no sabemos comer una acelga y estar contentos…

    Te felicito de nuevo. Un abrazo,

  • Marta dice:

    Ester, maravilloso artículo, muy bien planteado.

    Yo llevo un par de años “reeducandome” y aprendiendo a cocinar con cultivos de invierno. Tu fijate como hemos crecido, que con el brócoli o la col las recetas las podía contar con los dedos de las manos, mientras que con el tomate parece que son infinitas (tengo que decir que soy una gran fan del tomate). Ahora cada vez la cocina durante el invierno “me fluye” más, ya se me ocurren nuevos platos e ideas diferentes. Mucho más sotenible, mucho más barato y, de paso, muchísimo más sabroso.

    Eso sí, la llegada del buen tiempo se espera con ganas.

    Un abrazo,

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